El sufrimiento es una situación que no aceptamos, esto puede surgir por la perdida de un ser querido, el trabajo, la pareja o cualquier relación/contexto a la que tengamos un apego.

El sufrimiento puede aparecer por cualquier cambio brusco en nuestras vidas que no toleramos o bien nos cuesta asumir, y ésta es la consecuencia de la aparición del sufrimiento.

Este malestar que sentimos lo exteriorizamos con expresiones del tipo:

  • “Jamás podré superar esta situación.”
  • “Es muy complicado para mi.”
  • “Me veo incapaz de seguir.”
  • “No lo puedo soportar.”

Entramos en un estado de vulnerabilidad que nos hace sentir indefensos.

Ahora bien, cada persona puede cambiar este estado con determinación si se lo propone y también con ayuda de ejercicios que mas adelante os describiré.

El sufrimiento hace que nos quedemos anclados en el dolor y nos incapacita para seguir adelante.

Muchas personas siguen bloqueadas e infelices por algo que les ocurrió hace años y no han superado por no dejar ir ese sufrimiento.

Por este motivo es muy importante aceptar la situación por muy traumática o dolorosa que sea, así abriremos distintos caminos alternativos para asimilar lo ocurrido y reaccionar a tiempo y ese sufrimiento lo llevemos de una forma más positiva y nos permita enriquecernos.

Ejercicio el Dejar Ir.

El dejar ir el sufrimiento en no resistirnos a la sensación y entregarnos totalmente a ella, el sentir la sensación al completo puede durar entre diez y veinte minutos para luego desaparecer durante periodos. Si seguimos haciendo el dejar ir cada vez que aparezca la sensación llegara un momento que desaparecerá. Si nos resistimos, el dolor reprimido puede durar años.

Al enfrentar el sufrimiento hace cada vez seamos más libres y tener más control sobre nuestras vidas.