La ley del espejo afirma que el mundo exterior que percibimos actúa como un espejo, y lo que este espejo nos está mostrando y reflejando es nuestra propia luz y nuestra propia sombra de nuestro mundo interior.

Cuando somos capaces de poder llegar a entender este proceso nos vamos a dar cuenta de que no somos víctimas de nada ni de nadie. Si hay algún comportamiento o actitud de otra persona que nos molesta, es simplemente algo en nosotros que no hemos resuelto, cuando ocurre esto tenemos que transformar el malestar que sentimos en una oportunidad para aprender algo más sobre nosotros mismos y superarnos como individuos.

Todo lo que vemos en el mundo material es un reflejo de nuestros pensamientos, sentimientos y nuestras emociones, tenemos que identificar cuales son los espejos de nuestra vida.

Cuando vemos en las personas características tanto negativas como positivas, en realidad no están en ellos sino están en nosotros,( todo aquello que veo en otra persona es un reflejo de mi mismo). Hay que identificar todo aquello que estoy viendo fuera que no me gusta, encontrarlo dentro de mi para así poder cambiarlo a fuera, pero corrigiéndolo primero en nosotros.

 

( Todo lo que nos irrita de otros nos lleva a un entendimiento de nosotros mismo).

CARL JUNG.