Quien no ha tenido en alguna época de su vida una crisis: puede ser existencial, por que nos ha dejado la pareja, nos han echado del trabajo, etc…

Todo depende de uno mismo de que salgamos reforzados de la situación o al contrario que nos hundamos en lo más profundo. Todas las crisis son oportunidades que nos ofrece la vida para que evolucionemos o cambiemos de rumbo, cuando estamos en plena crisis nos resulta difícil verla desde una perspectiva de positivismo, ya que estamos enfrascados en una situación de continuo estrés y ansiedad, todo esto se suma a muchísimos pensamientos negativos que nos incapacitan y nos hacen dudar de nuestra valía para salir adelante.

Justo en estos momentos de nuestra vida, es cuando más tenemos que tener paciencia con nosotros mismos mostrándonos un gran amor y respeto, dejando de fustigarnos ya que esto último hace que empeoremos y que nos cueste ver nuestra grandeza individual.

TIPS:

  • Busca alguna actividad motivadora que más se adecué a tu rutina diaria, realizándola dos o tres veces por semana.
  • Para calmar la mente y así los pensamientos, práctica alguna técnica de meditación, investiga y empieza a practicar la que mejor vaya con tu personalidad.
  • Queda con amigos que hace tiempo que no ves, el tener contacto con viejas amistades hace que te sientas mejor ya que sales de tu zona de confort.
  • Empieza a leer un libro que te inspire y te conecte con tu esencia.

 

” El primer paso es tener un enorme compromiso con nosotros mismos de responsabilidad y de cero victimismo para poder salir de cualquier situación que se presente, aprendiendo constantemente de las situaciones que se van presentando a lo largo de la vida, siempre absorbiendo el conocimiento y el aprendizaje.”

Ana Marín: Coach Emocional.