Todos poseemos nuestro propio sistema individual para relajarnos hay muchos métodos y cada cuál elige el que es ideal para él. La relajación es algo natural, innato en todos los seres vivos. Podemos hacerlo de diversas maneras: leyendo, caminando, escuchando música, escribiendo, pintando… Y todas estarán bien si hemos tenido el resultado que deseamos. Podemos definir la relajación, cómo un medio natural para conseguir armonía física, mental y espiritual.

Cuándo nos relajamos, influimos en nuestras ondas cerebrales produciendo a voluntad el estado óptimo que es él estado alfa y en ese momento es cuándo podemos empezar a reeducar él subconsciente. Teniendo en cuenta que las últimas investigaciones apuntan que el 93 % de nuestra información está en él subconsciente, ( solamente somos conscientes un 7 %).

La manera más sencilla de empezar a reeducarnos es cuándo conseguimos él estado de relajación. En ese mismo momento es cuándo tenemos que hacer una sugestión mental positiva.

Ejemplos:

– Cada día mejoro más como persona.

– Soy comprensible conmigo mismo y con los demás.

– Cada día tengo más amor hacía mi y hacía los demás.

– Soy flexible con mis pensamientos.

Esto es libre cada uno puede poner la frase que le vaya mejor, pero siempre tiene que ser formulada en positivo. Si cojemos la costumbre y la práctica de hacer esto, veremos los resultados pronto. Es importante porque para amar a los demás, primero debemos empezar por nosotros mismos.