Estamos en los últimos días de este año y a punto de recibir la entrada del próximo, es buen momento para reflexionar todo lo ocurrido durante estos doce meses, que experiencias hemos vívido que nos han hecho cambiar o que nos han ayudado a transformarnos de una manera impensable.

Estoy segura que todos hemos vivido cosas increíbles y otras cosas no tan increíbles, pero así es el flujo de la vida, a veces duele y a veces estamos inundados de felicidad, pero igualmente estás dos polaridades siempre van a estar en nosotros, y esa parte de la polaridad que no nos gusta tanto ya que causa dolor y sufrimiento es necesaria para evolucionar.

Debemos de aprender amarlas a las dos por igual, o por lo menos aceptar y respetar que  la polaridad que no estamos tan cómodos con ella va a formar parte de nuestra existencia, por lo tanto el próximo año aparezca posiblemente ( ten paciencia e intenta recibirla de la mejor manera posible ).

La mayoría sabemos que nuestro camino es un aprendizaje, que los errores deben de existir y que no debemos de volver a pasar por esa zona para no repetirlos por segunda vez aunque a veces es inevitable, ya que si ocurre esto es porque debemos de aprender algo que no aprendimos la primera vez.

Recibe el nuevo año con apertura de mente y corazón, deja las expectativas de como debe de ser, y confía en la vida para dejarte fluir hacia experiencias únicas e inolvidables.

SUELTA Y CONFÍA.

Ana Marín: Coach Emocional.